Hoy hemos rodado en la casa de Silvia. De la fachada a la puerta de la casa, a la escalera, a la habitación y al garaje, y encima nos ha sobrado tiempo para hacer los dos planos de coches que no pudimos hacer los dos primeros días. Decía Hitchcock, (creo que fue él), algo así como que odiaba rodar con perros y con niños. Bien, pues hoy hemos rodado con perro y con niña.

El perro, Pocholo, al que veis en la foto, es del centro canino Besaya, y se ha portado excepcionalmente bien. En cambio la niña… Se llamaba María y era un cielote, pero no había forma de que trasteara con un “juguete” que le dábamos nosotros para la peli. Habremos estado casi una hora y usado todas las tácticas posibles, los padres, Antton, el ayudante de dirección… Todos intentando ayudar y no había manera. Creo que hemos conseguido una cosa así como de tres o cuatro segundos en el mejor de los casos, que podremos usar. Pero ha sido un infierno. Descontrol, tensión, impotencia… Hemos desistido finalmente y nos hemos conformado con lo que tenemos que, espero, nos valga. Creo que, si me dejan seguir haciendo más pelis, me pensaré mucho más lo de los niños.

Por otra parte he visto copión del primer día con Luis, el productor ejecutivo. Y la sensación, lejos de ser muy buena o muy mala ha sido bastante normal. Me he encontrado lo que esperaba, ni más ni menos, pero más bonito con la fotografía que está quedando muy bien. No entiendo muy bien estas reacciones que tengo, pero supongo que siempre será mejor así, que no tener vaivenes de estados de ánimo. Habrá que ver posteriores copiones para seguir juzgando.

NOTA: El que está debajo de la escalera donde está Pocholo soy yo, pero no me gusta salir en las fotos, por eso salgo de espaldas.