Hoy no puedo contar nada de lo que hemos hecho porque desvelaría parte de la trama. El único comentario que he de hacer es que varios de los actores se fueron ayer de copas y volvieron a las tantas de la madrugada. Lo único bueno es que esta mañana se han sentido culpables. Yo, que me acuesto a las 11 de la noche, me empiezo a sentir como el monje cartujo del rodaje. Intentaré por todos los medios que el resto también lo sean.

Por otra parte, hemos rodado varias veces en el mismo sitio y la gente se ha aprendido el lugar. Ha habido muchísimo público. Tanto que ha habido un momento en que varios de los actores se han agobiado. Algo de agorafobia comprensible. No sabéis lo que se agradece el cariño, la expectación, la admiración, la ilusión… Los actores siempre son muy educados con todo el mundo, pero lo de hoy ha sido demasiado. Así que los han metido en una furgoneta para huir de allí. De su parte pido excusas a los que se han quedado sin autógrafos, pero han de comprender la situación. A mí me han engañado y me han metido en la furgoneta antes que a los demás sin saber nada, y luego me ha dado mucha vergüenza. Hasta yo me he agobiado de la gente que había. La policía ha hecho pasillo… Bueno, un show.