Hoy nos ha hecho casi bueno. Es decir, llovía de forma muy intermitente y escasa, con lo cual hemos podido rodar las dos secuencias que teníamos previstas para hoy. El problema ha sido el grado de motorización de los actores, que en su mayoría es poco o nulo. Me he pasado la mitad de la noche acongojado porque pensaba que alguno se piñaba al bajar con la moto. Un par de actrices no se apañaban a echar la pata al aparcarla, y otro de los actores ni se apañaba a subir una cuesta con el coche ni cuando salía del vehículo sabía cómo detener los pitiditos de puerta abierta, llaves puestas, el freno de mano sin echar… Han caído tomas y tomas… En resumidas cuentas la noche se ha salvado sin accidentes ni heridas que ya es bastante.

He de agradecer a los buenos de Israel Rodríguez y de Ricardo Fernando Oria su paciencia con estos ases del motor.