Ayer decidimos quedarnos una hora más rodando para acabar una secuencia y, para no meterlo como horas extras, hoy comenzar una hora más tarde. Como decidimos el día anterior ensayar con los actores un tiempo antes de que llegara el equipo, hoy estábamos destrozados, y ha costado mucho tiempo que la secuencia cobrara algo de vida. La energía no estaba por ningún lado.

Al fin lo hemos conseguido tirando los unos de los otros. Cabárceno se nos hace pesado ya. Rodar de noche es extraño para el organismo. Eso lo puede atestiguar cualquiera que trabaje de noche, (y lo digo de primera mano de mi época de DJ), y es difícil dormir de un tirón.

Pilar Revuelta y Elsa Herrera, otros dos grandes descubrimientos de la cornisa cantábrica, nos ponen cara de circunstancias.

Hoy he vuelto a tirar muchísimos metros y parece que empiezan a saltar las voces de alarma. Yo les tranquilizo, les digo que en estas secuencias eran necesarios, pero que ya no tengo más así y volveré a ahorrar material.