Día de hotel. Es muy cómodo bajar de tu habitación a rodar en otra una planta más abajo. Te levantas más tarde, vas a tu habitación a lavarte los dientes después de comer… Y no bajas en pijama pues por los pelos.

La habitación ha quedado marcada en unos tonos rojo putero y negro que le va al pelo.

En la foto la cámara para consumar el acto amatorio o lo que salga.

Como siempre, el primer día que entramos en una nueva localización cuesta mucho arrancar, espero que mañana recuperemos parte.

Como director, de nuevo he tenido que hacer ejercicio de síntasis. Decía Woody Allen que una película no llega nunca a ser ni el 75 por ciento de lo que tienes pensado, así que no voy a ser yo más guapo. Y de hecho la secuencia tiene fuerza, Claudia está eléctrica y Luis Ostalot nos ha hecho de un perfecto malvado.


PD: Si la cita no es de Woody Allen la culpa no es mía, sino del que me lo ha dicho. De todas formas casi todos los directores dicen lo mismo.